Una de las principales características de los perros es su especial sentido del olfato, que no sólo les sirve para relacionarse con su mundo exterior, sino que además les permite identificar olores que al ser humano le resultan imperceptibles. Esto hace que el perro, sin importar su raza, se haya transformado en un extraordinario apoyo para combatir el crimen organizado.

Perros detectores de Narcóticos.
Estos perros son entrenados para alertar ante el olor de ciertas drogas. La alerta o reacción a estos olores puede ser pasiva o agresiva de acuerdo a la situación o necesidad.
El uso de estos perros, se ha convertido en una herramienta clave para contrarrestar el tráfico de estupefacientes en nuestro país.
Ninguno de nuestros perros en su etapa de adiestramiento y trabajo diario, tiene contacto con alguna de estas sustancias tóxica, pues podían afectar su organismo gravemente.

Perros detectores de Explosivos.
Estos perros están entrenados para alertar sustancias explosivas. La reacción y advertencia será pasiva por la naturaleza de los artefactos explosivos.
En este tipo de entrenamiento se emplean sustancias que huelen igual que los explosivos verdaderos.

El perro aprende por repetición, gracias a su fino olfato, recibiendo de premio su alimento preferido y expresiones de cariño cada vez que tiene éxito. Los explosivos simulados son escondidos en escenarios diversos como oficinas, recámaras, salones carrocerías de vehículos, etc.

 
Mundo Perro